AULLIDOS PRIMORDIALES

Todos rien

Todos ríen, beben, cantan… están felices y surfeo entre ellos cambiando platos, copas; surtiendo vino y comida a todas esas almas alegres. Y lo hago sonriendo como ellos, acompañando su feliz inconsciencia con mi actitud.

Mientras corro de una mesa a otra, entre terraza y salón, solo pienso en la felicidad de ellos, en el día tan maravilloso que hace para tomar algo al aire libre.
Entre medias lo típico, una llamada a mi hija mediana para ver si esta bien, pensar en mi hijo y poner en tareas pendientes llamarle a el y a mi hija mayor para que me cuenten que tal les va la vida.

Más vino, más comida, y luego cafés y copas, y musiquita en directo. Rumbas y sevillanas para que la felicidad contenida en sus sillas desborde y salga de sus cuerpos bailando, cantando, riendo.

Lavavajillas, platos que van y vienen, y la música invadiéndolo todo.

Horas y horas de sonrisas cómplices, de mentes embotadas y felices que comparten su alegre festín con abrazos y complicidad de sobremesa brumosa de alcohol.

Y tras todo ese trabajo y todas esas risas y palabras amables, al fin, el descanso.

Una peli, unas cerves, y paz. Nada de compartir una alegría que no es mía. Por fin mi realidad y yo cara a cara, sentados frente a frente, mirándonos a los ojos mientras mantenemos el reto que durante años ninguno es capaz de ganar.

Al principio estaba enfadado con ella, la culpaba que mi vida sea como es, pero finalmente comprendí que era la única compañera con la que podía compartir todas las emociones que comprimo en el cajón de la resistencia durante casi toda mi existencia.

Ella entiende que me parezca una mierda que cada euro que gano salga de mis venas porque me dejo la sangre en cada trabajo. Comprende que tenga que soportar la locura a la que me someten mentes infantiles, que no dan para llenar una piscina de bolas de niñez, mientras mi inteligencia se marchita sujetando una actitud de supervivencia que me da de comer y me permite ir pagando a matacaballo la calefacción para calentarme, una línea telefónica, y el gasoil que necesito para poder trabajar.

Ella abraza mis demonios y los lleva al redil donde el rebaño de mis instintos más agresivos pastan laurel y tomillo.

Siempre pienso que no se cuanto resistiré y cada fin de semana me repito la pregunta.
Parece que los límites de la resistencia no existen; siempre se puede bajar más al pozo oscuro de la marginalidad.

12/18

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MUERTE A GOLPES

Busco la quijada de Caín en un cruce de vías
dejando un rastro
gota
a
gota.

Sangra un dolor huérfano de padres e invasor
maltratando la mente
golpe
a
golpe.

No olvido los nudos,
las raíces gruesas y rencorosas
que exigen tributos que no puedo pagar
con su rugoso rencor.

Me estrangulan,
me asfixian,
me roban el aire de los pulmones
y le sonríen a mi muerte con amor.

Golpeo con todo lo afilado que poseo
golpeo
grito en cada golpe la impotencia del rendido
y muero.

11/18

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CORRE

Sacúdeme,
soy tu árbol del bien y del mal,
solo que el bien se aburrió de ser el mismo
y subió a los infiernos,
fumado,
sedado.

¡Resucita!.
duermes eones,
meàndote encima de tus sueños,
oliendo a excremento y sudor de muerto,
y solo lloras invidente
frente a tu oscura tristeza.

Muerde la manzana envenenada de libertad.

respírate un momento
e imagina que tú eres.

El balido del rebaño es la alarma,
la señal,
de que huir es volver, regresar.

¡Corre!.
Has comido del fruto prohibido y has visto tus cadenas.
Has mordido el eslabón perdido y has visto tu redil.

Humano,
Individuo,
Ser…

La vida fluye en las huellas de tu huida
y el ruido de tus pisadas
en suelo desconocido,
en barros ignorados,
respira con los gritos que te siguen lejanos.

Duelen los latidos propios.
Tus pulmones extrañan el aire no impuesto
y tu cerebro se desgañita ordenando que vuelvas…

Eres un muro.

10/18

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NO HAY MANERA

Llegaste para ser anécdota y rebanas mi cerebro como un hilo de acero al rojo vivo.

“Cuando te haya olvidado,
aun te echare de menos”…

Que te jodan Sabina, una mierda para ti, para el olvido y para el recuerdo. Una mierda para cada partícula subatómica que vibra en ella y en mí como si fueran una sola. Una mierda para la quántica, para Rick y Morty, para Hawking, para schrodinger , para Born, para Einstein… Una mierda para un puto universo que decidió nacer y expandirse hasta llegar al momento en el que mi mente es incapaz de borrar esa piel de aceituna, esos ojos esculpidos en hielo que arden como el interior de un volcán, esa boca llena de sonrisa, de besos, de palabras que cincelan una belleza interior tan sólida que mi corazón se ha refugiado en ella y no quiere salir.

¿Cómo se borra un tatuaje que se ha dibujado en el anverso de la piel.?

10/18

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AULLIDOS PRIMORDIALES, Sin categoría

DIA A DIA.

Acto primero.

Despertar reconociendo la derrota, sabiendo que naces a una guerra que ya has perdido. Un día, otro…siempre, derrota tras derrota aprendes que solo la muerte es la victoria y aun sabiéndolo luchas, por tu vida, por tu derrota.

El espejo es el mercurio que envenena tu ahora, húmedo, resbaladizo.

Vapor, cafeína, combustible en el bunker que abandonas sonriendo a la noche que muere, al día que se resigna, a un amanecer de los muertos vivientes abocado a ser la lapida de un día a día de batallas que te machacan el alma hasta que, inexorable, la noche sopla tus cenizas y las esparce por tu sueño.

Acto segundo.

¿Armas, que armas?.
Tu cuerpo es tu armadura, tu alma el fuego que recorre tus entrañas justo antes de que tengas que sujetarlas con las manos porque te han rajado por la mitad.

Un golpe, dos, el enemigo sigue en pie, maltratando con su desden tus esfuerzos por sacudírtelo de encima para correr a esconderte, a rehacerte, a reunir las energías que se agotan como una pila conectada a tierra húmeda.

Un cristal devuelve la tristeza a tus ojeras mientras se ensucia con el barro que salpicas al caer.

Acto tercero.

No mueres. Lo deseas con toda la vida que posees, pero sabes que hacerlo ni siquiera es una rendición, una salida cobarde que podrías asumir a cambio de un poco de paz… no, no mueres porque no le permites a tu deseo un gramo de realidad…

Un gramo de caída, un gramo de respuesta, un gramo en la recamara del revolver.

Y vuelves a la ruleta rusa trucada en la que todos los huecos están vacíos; y mientras presionas el gatillo con la convulsión del ansioso, lloras fe, ilusión, ganas de abrir las puertas de cemento que se extienden ante ti.

Acto final.

Suena el despertador, abres los ojos y el olor a café inunda tus ganas de vivir. Sonríes. saltas al día y el pijama se desliza de tu piel como tu piel desliza felicidad mientras la ducha activa tus reflejos.

Vapor, calor, confort, sed de salir a comerte la bola azul.

Salud en tazón de mister wonderful, “Si la vida te da limones haz limonada”, y la tranquilidad invade tu erección porque en tu frigorífico hay dos kilos de limones. Y eyaculas sobre el tazón alegre.

Abres la puerta de tu bunker y el aire fresco dibuja una bienvenida al día en tu piel mientras un silbido impertinente incordia tu éxtasis.
No te da tiempo a abrir los ojos para localizar la dirección del sonido, el misil ha impactado contra tu casa.

10/18

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DEMONIOS, Sin categoría

FE

Perdída La luz que enciende la fe solo queda el camino del infierno.

Miedo a ser engullido por una libertad inabarcable, circulo periférico que envuelve el día a día de un humano restringido a la memoria colectiva de unos adultos adulterados por una vida que no es la suya.

¿Cómo no creer en una tierra plana cuando el uniforme de lo correcto nos desnuda del color de nuestra esencia?.

Ya no quedan ovejas negras que resbalen por las vallas de sus corrales deslizándose hacia el árbol desconocido del siempre jamás. Peter Pan era la marioneta que un pirata manejaba para que su barco no dejara de volar por encima de los rebaños de niños amaestrados que le sujetaban en el aire.

La fe, sin esperanza, es el espantapájaros que se construyen los ilusos que aun sueñan con el mundo de nunca jamás, y la esperanza es un artículo de lujo para los esclavos sin cadenas que llenamos el redil.

10/18

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