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¡Ya esta!

Definitivamente  singularidad.

Todo lo que se ve de mi ahora es la luz que orbita antes de perderse en mi interior y ya no puedo sacar nada, solo absorber.

No tengo más experiencias, ni tengo nada material. Cada fragmento de materia que conformaba mi ser ha caído en este lugar donde no hay ni tiempo ni espacio… ni nada o bien me orbita, girando locamente en mi horizonte de sucesos resistiendo la atracción que ejerzo en mí intento de absorber cada molécula de mi vida.

Y ahí “estoy no estoy”.

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Lo de nunca

PRIMER ASALTO

Sale el sol fuera de mi nube.
Mi castillo en ruinas sigue haciendo aguas mientras sus paredes lloran ilusión y esperanza.

Y como casi siempre nieva sobre mi.

A la lona

SEGUNDO ASALTO

Ni partícula ni onda.
Mi tiempo arde en su espacio mientras se expanden las rendijas de la ignorancia.

Llora estrellas un lamento sobre mi.

A la lona.

TERCER ASALTO

Nada escurriendo entre mis dedos.
Resbala una ausencia deseada huyendo de mis ruinas negras,
absorbiendo mi piel por sus poros
mientras los recuerdos clavan agujas en su propio fetiche.

Así lo quiero,
húmedo, arisco,
salido del infierno incomprensible que habita mis pesadillas.

CUARTO ASALTO

Los ecos en el vacío asustan.

Nunca recordamos que no hay vacío,
temblamos en un invierno eterno que dura
los gritos mudos sin auxilio de nuestra garganta rota.

Germinamos a oscuras,
humedos,
calientes y sordos… vacíos de realidad y llenos de vida.
Vivimos esclavos y morimos arrepentidos por no ser libres.

A la lona.

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Miedo inevitable

Estoy aterrado.

Durante algún tiempo mi mente se mantenía en equilibrio gracias a que su gravedad y su fuerza de radiación estaban màs o menos igualadas.
En un momento dado, esta ultima se debilito hasta casi desaparecer y sucedió que mi cabeza exploto en una supernova. Luego apareciò la fuerza de degeneraciòn en el lugar de la de radiación sujetando los restos de cerebro que resistieron la explosiòn.
Es así que he pasado de estrella a enana blanca y de esta a pulsar.

Pero mi energía se agota. Cada vez es menos posible mantener una apariencia de “quien fui” y la gravedad va ganando la batalla.

Ya sabeis cual es el siguiente estado, mi mente se convertirà en un agujero negro… si esto no os explica mi terror…

Supongo que lo que sea “yo” ocupara, si eso es posible ahí, la singularidad y mi realidad serà el horizonte de eventos que harà de frontera con la realidad general… pero esto es pura especulación, naturalmente.

Como es inevitable me dejo llevar a este nuevo cambio de estado, pero tengo un miedo de cojones.

Chao

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Encontrarnos

Sinceramente, hay muchos días en los que no me doy de ostias con el reflejo del espejo porque me lo cargaría.
¡Años!, no días, ni meses, no, años, terapia y mucho trabajo han convertido el “no tienes que pegar a los demás” del adiestramiento inicial en “la violencia solo te llevara a la violencia” del punto presente; pero la pregunta es la misma, ¿Por qué?.
No hay más que salir al mundo para cerciorarse de que ya no somos seres humanos. La necesidad de controlar sociedades cada vez mas grandes y complejas puso en marcha mecanismos de ingeniería social que con el paso de los años, los decenios, un siglo incluso, nos han despojado de la mayor parte de nuestra humanidad y nos han empujado a conservar solo la parte útil a esos mecanismos de control.

Vivimos en entornos de niños que son alentados a madurar rápido en áreas muy concretas (sexo, violencia, enfrentamiento…) que se convierten en adultos inmaduros que no tienen herramientas para enfrentarse a la realidad que marca sus día a día.

Nos han convertido en un rebaño dócil y dependiente de abstracciones creadas con miedos que nos atan con cadenas invisibles a un sometimiento invisible y sutil que no percibimos porque estamos muy ocupados en sobrevivir.

Unos pocos, no por que seamos héroes, mas bien porque somos apestados, hemos sido expulsados de el redil y abandonados a nuestra suerte en un espacio roto, en una brecha creada entre lo legal y lo ilegal que no han sabido cerrar y que han aprovechado mandando ahí a cada individuo que no comulga, acepta, se adapta a la ley del rebaño pero que tampoco se rebela contra ella.

Invisibles en un espectro visible,
desapercibido por despreciado.

Bajamos a un suelo sucio, roto,
cargado de basura llena de vida
y solo
podemos
vivir conscientes
del desagüe de la poca humanidad
que aun desprecia el ser humano.

Habitamos un suelo estéril que recibe los desechos de la “matrix” con la certeza de que son buen abono, pero con la ignorancia de que pueden abonar.

Necesitamos encontrarnos más allá de los desahogos etílicos. Necesitamos hablar, conocernos, permitirnos saber que todos somos todos pero que cada uno desarrollamos una parte de ese todo y que eso esta bien.
Necesitamos encontrarnos para prejuzgarnos y así darnos cuenta de que es inútil hacerlo.
Necesitamos sentirnos acogidos sin sentirnos posesión de los demás y tenemos que aceptar que la incomprensión de los otros no es rechazo, es la aceptación del complemento que a ellos les falta.

Somos el espacio detrás del contenedor,
el pedazo de tierra que nadie limpia,
el soporte de lo que es eterno porque
nadie
siente
suyo
y vive y muere pudriéndose, transformándose.

Somos la base de un mundo
que vive y muere
ajeno a la necesidad
de demostrar que esta vivo o muerto.

Hoy he encontrado otra alma flotante. Necesito conocer mejor sus mentiras para aceptar sus verdades y mañana intentare concertar un encuentro.
me gusta lo que siento estando ajeno a su sexo, su religión, su ideología… querer saber quien es en este espacio despreciado me llena de ilusión.
Aun tengo pocos elementos conscientes, pero no es un problema. Comprender la realidad del día a día y confrontarla con la realidad personal no es un reto competitivo, ni un objetivo revolucionario. No hay necesidad de batallar contra un enemigo que no existe. Lo único que necesitamos es encontrarnos, conocernos, comprender y ver que pasa después.

La tierra es la misma,
el suelo repite los ciclos naturales
y lo mismo resurge
crece
brota de la profundidad de una tierra
maldita para lo forzado
bendita para lo suyo.

Veo huertas en suelos similares
y veo esfuerzo,
guías que obligan
surcos que separan…
veo a los seres humanos convertidos en hortalizas.
Luego miro mi caos,
mis malas hierbas,
rastrojos amarillos que
llenos de vida
iluminaron de verde un rincón muerto hoy.

Y se
que
un terreno cultivado
solo crecerá con el esfuerzo,
forzado,
mientras que mi caos volverá solo.

08/19

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Hecho de menos a Robin Williams

A veces creo que debo invitar a la gente a visitar el interior de mi mente. Algo así como:
-ñññiiieeeccccssssss- , ¡Bienvenidos!, Ha chirriando un poco porque no abría el cráneo desde hace cuarenta y nueve años, pero no se preocupen, el paso esta expedito. Entren y disfruten…
(Dos bizcochitos bailan delante de un mono con dos platillos en las manos al que han atado a una silla); -¡Eh!, Un poco de intimidad por favor. Y cierren la puerta que con la corriente se vuelan los lamentos del puto mono.
El cochecito de bebé en el que están sentados se desliza rápidamente hacia abajo mientras una lluvia de pedos golpea el aire. Por fin se detiene en una playa abarrotada de tiovivos rotos, piruletas abandonadas en mesas de colores oxidadas, pelotas reventadas y bocadillos de Nocilla a medio comer. Las huellas huyen rápidas hacia un mar en el que flotan brazos y piernas desgarrados y sangrientos… ¡Ding Dong!… ¿Dónde esta la comedia?…
Una bocina resuena en un rincón y un payaso que la lleva de nariz se arrastra como un gusano sobre una playa de piedras afiladas dejando un rastro de sangre en ellas. No para de reír mientras se apagan sus ojos y cuando se detiene estalla en una burbuja de confeti mientras miles de carcajadas enlatadas se mezclan con el sudor del mar.
(Tengo que parar, beber y mear)…
Ya volví. Deseo que el documental de relleno “el acantilado de los egos rotos” haya sido de su agrado.
Fundido en negro …
Pablo 08/19

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Raistlin

Cuesta concentrarse cuando en los ojos de cada persona con la que interactúas te asalta su alma, sobre todo si cada dos minutos estás mirando los ojos de cinco o seis personas.

Hay momentos en los que debo tomarme un respiro y pongo algunos lavavajillas o ayudo en la cocina con los platos sucios. Cualquier cosa con tal de descansar del peso de tantos miedos.
Porque si, al final la mayoría de esos espíritus lo que se sienten es asustados. Viven en un encierro que no pueden reconocer porque no esta en su naturaleza ser prisioneros de unas jaulas en las que se encuentran lejos de si mismos.

Me destroza la tristeza.

Por eso intento que mi sonrisa sea lo mas libre posible. exploro los limites que cada individuo esta dispuesto a conceder a la paz y los invado con bromas, sonrisas, anécdotas… siempre intentando que no sean unidireccionales, que esos cuerpos sin volante entren al juego y recuperen unos momentos del niño que mataron atrapándose en lo que consideran “normal”, “bueno”.

Es aterrador sentir el abismo que socava la individualidad hasta convertir los alrededores de cada uno de nosotros en un foso lleno de cocodrilos hambrientos.
Porque nuestros miedos nos enjaulan en lo correcto, pero nos alejan de la libertad en la misma medida en la que sucumbimos a la presión del entorno, al escrutinio de otros que, atrapados como nosotros, observan a los demás esperando que den un paso en falso y pierdan algúna parte de si mismos dentro de las fauces de sus terrores.

Siempre me sentí atraído por un personaje de la saga “crónicas de la dragón lance”, Raistlin. Este personaje es una persona físicamente muy débil, enfermizo, y muy dependiente de su hermano que es todo lo contrario. Se pasa años estudiando magia, aprende a no depender de la fuerza de su hermano y alcanza las cotas más altas de poder mágico que un ser humano puede soportar.
Finalmente propicia la caída de un dios y ocupa su lugar.

Uno de los sacrificios que ha de hacer para alcanzar ese poder es su vista. Deja de ver como todos los demás y lo que ocupa ese vacío es la visión del tiempo pasando por todos los seres vivos que mira desde el presente hasta su muerte… constantemente ve morir todo lo que mira.

Siempre me dolió pensar lo que debería ser eso, la inmensa pena que debe embargar a cualquier ser humano en esa circunstancia. El, sin embargo, acepta esa visión a cambio de ser el mismo, de ser “libre” para decidir que y quien quiere ser.

No voy a compararme con un personaje de ficción, aun no estoy tan pasao, pero hoy he comprendido mejor a Raistlin.

07/19

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EN EL FINAL DE LOS DIAS. (Letra de Loquillo)

EN EL FINAL DE LOS DÍAS

Hoy volví a los recuerdos; sinceramente, no pensé que dolería tanto.
Hay ausencias que hoyan tu alma hasta el núcleo y cuando regresan para marcarte su efeméride no admiten un no.

“Subimos la escalera
sin saber adonde iba
con la promesa de encontrarnos
en el final de los días”

Lo cierto es que no es el recuerdo lo que me hace daño; lo que me deja envuelto en lágrimas secas, en llanto invisible que solo riega los rosales de mi vida interior, es la perdida de lo que nunca tuve.

“pregunte a los clásicos
por mi tendencia suicida
me miraron sonriendo
las excusas siempre son las mismas”

Y se que soy un cobarde. Se que decir adiós no es mi fuerte porque soy un imbecil adiestrado en la idea de que un adiós que no es sincero es peor que una mentira piadosa y que eso esta mal… “mal”… lo que cuesta sacudirse una moral caduca y enferma que solo trae mierda a un campo minado por condiciones, obediencia y planes de vida enfermos como cartas marcadas.

“Amar la tempestad
la pasión correspondida.
Viajar al centro del volcán
sembrando la melancolía.”

Primero me convencí de que lo “normal” era lo “bueno”. La cague y en medio metí a tres personas que no tenían nada que ver con mi inconsciencia.
Luego encontré lo “diferente” y después de remar contra corriente hasta poder girar el timón y orientarme hacia algo parecido a una vida mande a la mierda mi aprendizaje y me abrace a esa “diferencia” absorbiendo sus argumentos personales.
Solo cuando se rompía mi vida por cada costura de su forma comprendí que solo hay un par de remos que pueden llevarte a la orilla, y no son los que una “diferencia” te ofrece.

“Refugiado en mi trinchera
por un campo de minas
entre las ruinas del naufragio
en el final de los días.”

Y ahora, subido en un madero más o menos sólido, resto de un naufragio inevitable, floto en una deriva que corrijo solo cuando la oportunidad lo merece.
He dejado los botes salvavidas para mis hijos e intento no alejarme mucho de ellos (y no siempre es fácil). No me ahogare, aprendí a nadar incluso cuando sumergido no respiro y he recuperado ciertas habilidades olvidadas desde que el barrio dejo de correrme por las venas. Solo espero una orilla sin corrientes para poder colocar los objetos que he podido salvar guardándolos en la mochila que vacié de piedras.

Sobrevivir sin miedo,
sin entregas, sin melancolía.
Conocer al reflejo que me mira todos los días,
montado en unas ondas,
que por mis manos respiran.
Solo deseo, en el final de los días,
recuperar el resuello
abrazar a la alegría, sonreír sin cicatrices
hasta el final de los días.

“Contando cada paso trago saliva
años que cayeron despacio
lugares que guiaron nuestras vidas
solo tu recuerdo perdura
en el final de los días.”

06/19

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